Uno tiende a creer que el amor es algo perfecto, el amor se
idealiza como ese sueño, ese cuento de final feliz en el que se van a arreglar
todos tus males. Las personas tienden a creer que el amor es la solución para
un alma perdida.
Por eso es que estoy escribiendo en este momento, no porque
yo lo crea sino porque la gente y principalmente las mujeres que son las que
mayormente caen en esta tonta ilusión deben saber la verdad.
La verdad es que no siempre tu historia de amor será un
final feliz, la verdad es que el amor te puede traer muchos daños, puede hacer
grandes cambios en tu vida. El gran problema es cuando llegas a enamorarte
tanto de una persona que te hace daño, que quedas ciega y no te das cuenta
realmente de todo lo que estás sufriendo, de todo lo que eso te está
provocando.
Es como la anorexia, tanto afán en un cuerpo perfecto hace
que la persona no se dé cuenta del daño que se está haciendo a sí misma. La
persona anoréxica empieza a desarrollar formas de protección, el vello de sus
brazos se empieza a ver en mayor cantidad como una reacción ante el cambio que
está sufriendo el cuerpo, esa persona normalmente tendrá frío, cargará suéter
grandes y actuará distinto con sus amigos y personas cercanas para que estos no
se den cuenta del problema por el que está pasando, sin embargo, es algo inconsciente,
esta persona no se dará cuenta de que está haciendo algo que le está afectando
de manera muy grave física y psicológicamente.
Pasa lo mismo cuando una mujer se enamora del hombre
incorrecto, denominando incorrecto al hombre que a pesar de verla sufrir no
hará cambios importantes en su conducta. Ese hombre incorrecto será una persona
que aunque le importe esa mujer, le hará daño con conductas indeseables que
pueden llegar a herirla muy profundamente. Yo en lo personal, realmente llego a
cuestionar que nivel de amor es este, el amor que tiene una persona que hace
daño sin pensar en las consecuencias.
El “enamoramiento fallido” se puede comparar con la
anorexia, la mujer enamorada toma actitudes extrañas para encubrir el daño que
le están haciendo, para encubrir a la persona que ama, aunque esta le haga
sufrir y le haga la vida un infierno. La mujer enamorada de ese hombre
equivocado realmente no le importará mucho la forma en la que este la trate o
cuanto tenga que dar por él porque el amor llega a un nivel de ceguera que la
satisfacción y el bienestar propio queda de último lugar en la lista de
prioridades.
Las mujeres por naturaleza tenemos un don de servicio, eso
que nos hace ser madres, eso que nos hace buscar lo mejor para las personas que
amamos. Sin embargo, este don de servicio se convierte en un abandono completo
de sí misma cuando se enamora de ese hombre incorrecto, porque empieza a creer
que la única manera de que ese hombre la trate como ella lo merece es
tratándolo así, lo que se llega a convertir en un círculo vicioso donde ella
hace hasta lo imposible por mantenerlo feliz y él al verla tan complaciente
simplemente llega a darla por hecho y tratarla como le plazca.
Lo peor de ser la mujer enamorada del hombre incorrecto es
que cuando llegas a hacer el recuento de los daños llegas a darte cuenta de que
estás tan destrozada que ya no tiene nada más que dar, ni para las personas que
amas ni para el caso en el que aparezca el hombre correcto o el hombre que no
desea hacer daño.
Desgraciadamente los hombres correctos tienen que pasar por
muchas torturas para que la mujer dañada por un mal amor pueda volver a dar
todo lo que tiene en su corazón.
Esto lo escribí hace muchísimo tiempo, en un momento de mi
vida en el que consideraba haberme enamorado de un hombre incorrecto. En este
momento ya no sé decir si fue el incorrecto o no, lo que si se decir es que fue
el hombre correcto para que yo pudiera aprender muchísimas cosas y a crecer
como persona. Gracias a ese que en su momento consideré el hombre incorrecto,
en este momento soy una mejor persona y una mejor mujer porque las heridas y
las caídas enseñan muchísimo, mucho más que cualquier universidad o centro de
enseñanza. Yo no espero que ustedes lectores se afanen buscando la persona
correcta, lo único que espero al compartirles esto es que aprendan y den lo
mejor a cada momento de su vida.
No busquen siempre la alegría porque los momentos tristes
también tienen su chispa, y probablemente la alegría esté más cerca de lo que
piensan, o en el momento en el que ni siquiera lo imaginan. A final de cuentas
lo importante es aprender a aprovechar lo que sea y a disfrutar la vida como
sea que venga, recuerden que no dura mucho.
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